Abecedario del masaje

Conoce los variados procedimientos que ofrece el mercado e identifica el mejor para ti


[Agencia Reforma]

15 de julio de 2007

La industria del ‘spa’ presenta muchos términos que la gente desconoce. Para obtener un mejor servicio y saber qué es lo más conveniente para ti, es bueno que conozcas lo que ofrece este mercado

Tipos de ‘spa’

No todos son iguales. Encuentra el que mejor se adapte a tus necesidades.

Con tema marino: incorpora en sus terapias elementos del medio marino natural. El cliente puede solicitar la aplicación corporal de agua de mar, arena o algas, que tienen propiedades desintoxicantes.

Diurno: no ofrece hospedaje; el visitante recibe su tratamiento y después regresa a casa. En las ciudades que no son puntos turísticos populares, la mayoría de los spa son de este tipo.

Holístico: sus terapias pretenden ayudar al visitante a alcanzar un equilibrio entre cuerpo, mente y espíritu. Sus tratamientos se relacionan con el control de la energía, la conciencia del ser y el desarrollo humano. Su punto débil, por lo general, son los procedimientos embellecedores.

Médico: está dirigido por médicos. Su objetivo principal es promover la recuperación física y mental para prolongar la vida del ser humano. En este tipo de spa también llega a haber tratamientos estéticos especializados, como métodos reductivos.

Termal: cuenta con una fuente natural de agua mineral o termal que se aprovecha por medio de tinas, baños de burbujas, baños con masaje, duchas o inhalaciones.

¿Qué pedir?

A veces, la carta de los servicios de un spa deja confundido al visitante, pues sus nombres no son suficientemente descriptivos. Con esta guía podrás sentirte como un experto a la hora de tomar tu decisión.

Ayurveda: tratamiento integral, apropiado para quienes sientan algún malestar físico o emocional. La ayurveda utiliza varias técnicas de medicina hindú, como nutrición, remedios de hierbas, aromaterapia, masajes y meditación. El fin es encontrar el balance perfecto entre mente y cuerpo.

Balinés: en este tratamiento, el terapeuta estira suavemente las extremidades del visitante. También presiona con los dedos puntos de acupuntura en el cuerpo y da un masaje de presión fuerte con aceites de aromaterapia. Estimula la oxigenación, alivia el dolor en músculos o articulaciones y es profundamente relajante.

Deportivo: en el masaje deportivo, también llamado masaje de tejido profundo, el terapeuta aplica presión fuerte. Busca eliminar contracturas y tensiones musculares en cuello, espalda, hombros y piernas.

Su aplicación además mejora la irrigación sanguínea del cuerpo, pero es un tratamiento tan intenso que pocas personas lo aguantan.

Envolturas: el cuerpo del visitante es cubierto con algún ingrediente benéfico, como chocolate (para suavizar la piel) o crema a base de algas (para desintoxicar), y luego envuelto en plástico. Mientras el producto actúa, el cliente descansa.

Exfoliación: el cliente es frotado con alguna sustancia —como la sal— que ayuda a retirar las células muertas de la piel o con un cepillo especial. El proceso no sólo elimina las asperezas, sino que da energía y estimula la circulación.

Hidroterapia: es un tratamiento que utiliza chorros de agua lanzados a diferentes tipos de presión para dar masajes en el cuerpo. En ocasiones se utiliza agua con esencias o a diferentes temperaturas. Puede proporcionar relajación o energía, según lo que el cliente solicite.

Iridiología: es una técnica de diagnóstico que se realiza a través de la lectura del iris del ojo. Tras revisar su textura, color y movimiento, promete identificar posibles problemas de salud.

Lomi-lomi: es un masaje que aplica una antigua técnica de la Polinesia que busca la sanación espiritual. A la vez, relaja los músculos y activa el sistema circulatorio. El terapeuta realiza presiones continuas de mediana y baja intensidad en todo el cuerpo con los antebrazos.

Piedras calientes: este masaje se hace con piedras volcánicas, calentadas previamente en agua. El terapeuta da el masaje con las piedras, que por momentos deja descansar en puntos específicos del cuerpo. El calor ayuda a que los músculos se relajen.

Regadera vichy: es un sistema de cinco a siete regaderas colocadas sobre una mesa de masajes. Su fin es mantener húmedo al cliente mientras recibe el tratamiento de su elección. Su aplicación mejora los resultados de muchos tipos de procedimientos, pues reduce el estrés, hidrata y mejora la circulación.

Reflexología: es una técnica china de masaje que incluye distintos tipos de presión realizados con los dedos. Se aplica principalmente en los pies, aunque también se llega a dar en manos y orejas. La finalidad es beneficiar a otras partes del cuerpo.

Se cree que en pies, manos y orejas hay puntos específicos que corresponden a distintas regiones corporales. Por ejemplo, casi en medio de la planta del pie está una región que corresponde al estómago. Se dice que al presionarla, se mejoran las funciones estomacales.

Shiatsu: en esta técnica de masaje desarrollada en Japón, el terapeuta presiona puntos específicos del cuerpo, principalmente con los dedos, pero en ocasiones también con palmas y codos. Algunas personas lo disfrutan; a otras les parece ligeramente incómodo.

Promete aliviar dolores de espalda o cabeza, síndrome premenstrual, ansiedad, insomnio y otros problemas. Sin embargo, no se lo deben aplicar personas con problemas circulatorios o del corazón.

Sueco: es el más común. Incluye presión firme pero suave para relajar, mejorar la circulación y calmar dolores o tensiones musculares.

Tailandés: este tipo de masaje fue desarrollado por monjes budistas. El terapeuta mueve el cuerpo del visitante para aumentar su flexibilidad, eliminar tensión en músculos y articulaciones y restaurar los sistemas energéticos.

Algunas personas consideran que es similar a hacer yoga sin esfuerzo, pues el experto se encarga de acomodarle el cuerpo.

Watsu: es una técnica curativa que se aplica dentro de una alberca con agua caliente. El terapeuta estira suavemente el cuerpo del visitante y le hace un suave masaje que incluye alguna presión, como en el shiatsu.

Induce a un estado de relajación profunda. Fomenta la flexibilidad y puede ayudar a reducir problemas musculares o de articulaciones, así como dolores crónicos.

Fuente La Opinión Digital, Los Angeles